Y aquí estoy, con ni más ni menos que veintiún años; una segunda carrera por empezar en dos días (después de abandonar la primera que pienso que quizás algún día terminaré); próximamente casa compartida, y una urgente búsqueda de trabajo en la que una gran parte de mí lucha desesperadamente por escapar de actividades que quemen la cabeza (tipo callcenter, "meseriar", etc.) y la otra parte se pregunta: ¿entonces qué?
Mando correos delirantemente buscando una actividad un poco más divertida y de repente, en una de esas, me responden: "Estamos en la busqueda de PRODUCTORES COMERCIALES para un programa durante la mañana y otro durante la tarde".
-¡Mierda!- es lo primero que pienso. -¿Y ahora?
Entré en pánico. ¿Productor comercial? ¿A quién carajos -y cómo- voy a venderle algo? y ahora estoy paralizada, preguntándome si a tan corta edad seré capaz de realizar una tarea de ese tipo, en una ciudad donde no manejo los códigos, donde no tengo muchos contactos, ¡donde no sé ni cuánto vale un minuto de pauta en radio! Pero al tiempo me digo, -¿entonces prefieres meseriar?- y ¡no! Por supuesto que no pero... PERO
Tengo miedo.
lunes, 2 de agosto de 2010
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