sábado, 21 de mayo de 2011

Suicide weekend. de esos que no se deben. necesito un contrapeso.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cuando todos alrededor hacen cosas muy lindas y uno, en cambio, siente que no logra dar de sí lo que podría. ¿Será cuestión de fe, de tiempo, de trabajo o de talento?

lunes, 9 de mayo de 2011

Mierda. Tengo que volver a delirar. Estoy perdiendo lo más bonito que había en alguna parte de mis estómagos mentales. ¡Ayuda!

viernes, 6 de mayo de 2011

AIR

No sé muy bien cómo explicar la sensación que me ronda pero me encantaría poder expresarla claramente. Para decirlo rápido y concreto es así: me estoy simplificando por estar complejizándome. ¿Se entenderá? La sensación exacta no -a menos que quien lee la haya sentido también- pero al menos la idea... Es como si de pronto todo lo que aprendo se conectara en mí por sí solo, sin que yo deba hacer los grandes esfuerzos que antes hacía para relacionar las informaciones dispersas que recibía. Es sencillamente así y entonces mi lenguaje se empieza a simplificar, mi cabeza se aclara y regreso a un modo de pensar que me lleva a plantear preguntas o a hacer afirmaciones sintiendo que tengo ocho años, mucha ingenuidad y ninguna vergüenza.

La cosa tiene que ver sobre todo con la curiosidad. Me lleno otra vez de curiosidad infantil, de ganas de entender el mundo. Un par de décadas después (un par de décadas de gente diciéndome lo que debía o no debía hacer, de atragantarme de prejuicios, negarme cosas inexplicablemente, de una extrema timidez y de querer ser invisible) me permito preguntar lo que antes no me atrevía a preguntar y hacer lo que antes no hacía. Tiene que ver con la maravillosa y extraña sensación de entrar a mi cuarto y saber que a nadie más que a mí le importa si tengo toda la ropa tirada en el suelo o si está impecable. De pronto no hay más juicio que mi juicio y se siente raro y libre y me invade una emoción de niña chiquita llena de ganas de sentir la adrenalina de descubrir-me en relación con lo externo.

Así, no me desgasto en aparentar o en recalcar mis habilidades mentales ni me esfuerzo por lograr un lenguaje adulto y complejo, ni me sumerjo en enredados y pedantes análisis de intelectualidades. Qué bien se respira entonces, qué levedad.