domingo, 12 de diciembre de 2010

Ayer finalmente fui a escuchar al grupo aquel. Emociona mucho más en vivo que en las grabaciones del Myspace. El recital era en un lugarcito en San Telmo del cual amé todo: los dueños, la casa, el nombre, las mesas, las fotos en la pared...

Tuve la mejor compañía. Uno de los -¿pocos?- argentinos con quienes puedo hablar sin parar durante horas y reír mucho que, aunque como buen porteño me preguntó si podía darme un beso la primera vez que salimos, no tuvo problema en aceptar que no y seguir saliendo conmigo como un ser humano. Fue una noche muy linda en la que dejé de lado por unas horas la asquerosa telenovela colombiana que ocupa mi mente y mi tiempo últimamente, de la que ya estoy completamente harta.

Al salir de ahí caminamos por la 9 de Julio hasta Avenida de Mayo y nos encontramos con el festival de la milonga: media noche, una tarima en medio de la avenida y muchas parejas bailando en la calle. Imperdible, nos sentamos a beber una Stella de litro y a seguir charlando hasta que la lluvia y la hora pusieron punto final.

Desperté angustiada por tener que resolver el temita de la vivienda una vez más (¡basta!), y pensando en los arreglos de la parte de violín que debo terminar para mañana...

Dos imágenes me rondan con insistencia últimamente:
Una, la necesidad de apoyarme en algo/alguien: un escalón, un brazo, una muleta, el alféizar de una ventana... no puedo sola. O sí -tengo que- pero me siento agarrada con las uñas y quien creí en un momento que estaba ahí, resultó siendo Scar en la espantosa escena de El Rey León.
Dos, unas ganas profundas -que también rozan la necesidad- de saltar al agua: correr, volar y hacer que explote la piscina con mi violento aterrizaje para luego sumergirme en eso. Meterne de lleno y de cabeza, hasta los pies.

Amen.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Encuentros porteños II

Ayer volvíamos de ensayar con Serapia -yo violín en la espalda- y nos dio por entrar a un mercadito a comprar un par de cosas para alimentar nuestros no muy gloriosos cuerpos. En el lugar venden aceitunas, quesos, panes y esas cosas antojadoras y la indecisión me atacaba ligeramente. Había en el lugar siete u ocho personas, suficientes para sus estrechos pasillos en los que no hay manera de caminar de a dos paralelamente. Finalmente me acercaba a la caja preguntándome si lo que tenía en la mano era exactamente lo que quería llevar, cuando una voz femenina me llamó desde atrás: "¡Hey!". Yo me di vuelta suponiendo que había dejado caer algo y me encontré con una mujer de veintitantos años que empujaba un cochecito de bebé.
-¿Sos violinista?-, me preguntó.
-Sí.- Respondí automática, como si nunca lo hubiera dudado...
-¿Y con quién estudiás?-, insistió.
-No, no estoy estudiando ahora.
-¿Por qué?- repuso con cara de extrañada.
-Pues....

Y ahí entré a relatar brevemente la historia, mi condición de extranjera y demás...

-Si querés te recomiendo un profesor- volvió a lanzar. -¿Estás laburando? ¿Estudiaste técnica? Toco en un grupo y es posible que en un tiempo necesiten un violinista, nos presentamos el once de diciembre, vení. Dame tus datos, te doy los míos...- Y ta, ta, ta, ta, disparaba sin parar, penetrante, seductora, calculadora.

Para ilustrar, el grupo es este:  http://www.myspace.com/karenautas y está buenísimo.

Y ella... bueno, me dejó un tris aturdida... ¿Soy violinista?

lunes, 2 de agosto de 2010

Y aquí estoy, con ni más ni menos que veintiún años; una segunda carrera por empezar en dos días (después de abandonar la primera que pienso que quizás algún día terminaré); próximamente casa compartida, y una urgente búsqueda de trabajo en la que una gran parte de mí lucha desesperadamente por escapar de actividades que quemen la cabeza (tipo callcenter, "meseriar", etc.) y la otra parte se pregunta: ¿entonces qué?


Mando correos delirantemente buscando una actividad un poco más divertida y de repente, en una de esas, me responden: "Estamos en la busqueda de PRODUCTORES COMERCIALES para un programa durante la mañana y otro durante la tarde". 


Mierda!- es lo primero que pienso. -¿Y ahora?


Entré en pánico. ¿Productor comercial? ¿A quién carajos -y cómo- voy a venderle algo? y ahora estoy paralizada, preguntándome si a tan corta edad seré capaz de realizar una tarea de ese tipo, en una ciudad donde no manejo los códigos, donde no tengo muchos contactos, ¡donde no sé ni cuánto vale un minuto de pauta en radio!  Pero al tiempo me digo, -¿entonces prefieres meseriar?- y ¡no! Por supuesto que no pero... PERO 


Tengo miedo. 

miércoles, 28 de julio de 2010

Reporte de los últimos días

Hoy, por primera vez, terminé un dibujo del cual me siento plenamente satisfecha.
Me compré unos marcadores al agua maravillosos y un par de esferos.
Traduje algunas páginas de un libro y creo que no quedó mal (y le escribí a la editora preguntándole si le interesaba. Y me respondió).
Rediseñé el MySpace de Serapia myspace.com/serapiaband, y le di una vuelta al blog que hace mil tenía abandonado ( muertasdepolvo.blogspot.com ).
Estoy recuperando mi lado geek, el pensamiento lógico: entender los códigos.
He convertido a mpeg los videos del concierto de Luz Buena. Suena bien pero me permite terriblemente pensar en otra cosa mientras lo oigo.
He visto algunas películas completas y otras tantas por pedazos.
Jugué poker y gané.
Le hago caso a papá a ver si encuentro por algún lado las habilidades paisas que parecieron no crecer en mí.
Aunque podría ser mi amor platónico prefiero infinitamente que sea mi cuñado.
Me voy tranquilizando.
La arquitectura destrozó mi cabeza pero lo que no te mata te fortalece: buscando algunas piezas, ya parece que casi completo el marco.
Recupero la habilidad de ser amable y ya no coqueteo por naturaleza, incluso me cuesta.
Empiezo a estudiar la otra semana.
Y el invierno aún no me mata.
Está todo más que bien y un poco serio.

martes, 6 de julio de 2010

Fragmento de una entrevista a Alberto Manguel (enlace al final):
"-Pensa que, para além de não haver muitos leitores, a leitura está a perder terreno neste momento?
-O que está a perder terreno é a inteligência. Estamos a tornar-nos mais estúpidos porque vivemos numa sociedade na qual temos de ser consumidores para que essa sociedade sobreviva. E para ser consumidor, é preciso ser estúpido, porque uma pessoa inteligente nunca gastaria 300 euros num par de calças de ganga rasgadas. É preciso ser mesmo estúpido para isso.Essa educação da estupidez faz-se desde muito cedo, desde o jardim de infância. É preciso um esforço muito grande para diluir a inteligência das crianças, mas estamos a fazê-lo muito bem. Estamos a conseguir destruir aos poucos os sistemas educativos, éticos e morais, o valor do acto intelectual.
(...)
-O problema com a Internet é que nos dá a ilusão de possuirmos toda a informação que contém. Mas o facto de essa informação existir não significa que seja nossa. Temos de saber procurá-la, saber se é fiável ou não, saber utilizar as associações que fazemos. Podemos brincar com a Internet dias a fio, à procura de anedotas, de bocados de informação recôndita, etc. É óptimo, mas tem de haver uma actividade mental capaz de incorporar, destilar, recriar essa informação. Ora, um dos grandes problemas actuais dos bibliotecários é que os jovens que chegam às bibliotecas, e que estão habituados a utilizar a Internet para fazer uma espécie de colagem de informação, não sabem ler. Não sabem percorrer um texto para extrair aquilo que precisam, repensá-lo, dizê-lo com as suas próprias palavras, comentá-lo, associá-lo ou resumi-lo - e sobretudo, memorizá-lo -, actividades que fazem parte da leitura enquanto acto criativo. Estão habituados à ideia de que, como isso está lá e está acessível, já é deles. Não é assim.
-Isso não é mais a culpa da escola do que da Internet?
-A escola não tem culpa, é a nossa sociedade que é culpada. A escola, a universidade, deveriam ser o lugar onde a imaginação tem campo livre, onde se aprende a pensar, a reflectir, sem qualquer meta. Mas isso é algo que estamos a eliminar em todo o mundo. Estamos a transformar os centros de ensino em centros de treino. Estamos a criar escravos. Somos a primeira sociedade que entrega os seus filhos à escravidão, sem qualquer sentimento de culpa. Nesses centros de aprendizagem, estamos a criar seres humanos que não confiam nas suas próprias capacidades e que começam a acreditar que o seu único objectivo na vida é arranjar trabalho para conseguir sobreviver até chegar à reforma - que também já lhes estão a tirar. O que estamos a fazer é horrível. Não tem nada a ver com os valores da Internet, com a competência do professor, faz tudo parte de um conjunto. Somos culpados enquanto sociedade."
(Gracias Pi)

viernes, 25 de junio de 2010

“Em viagens, aceitamos tudo, a indignação fica em casa. Olha-se, escuta-se, encantamo-nos com as coisas mais terríveis, porque são novidades. O bom viajante não tem coração.” Elias Canetti

miércoles, 26 de mayo de 2010

"Al oír la palabra correcto, me invadió una sensación de náusea, y era una sensación bien conocida: era la náusea propia de cuando me sentía agotada, de cuando trataba de abrirme camino hasta un punto más allá de lo posible. Mareada, escuché la voz que me decía:
-¿Y por qué crees que el énfasis que le has dado es el correcto?"

Doris Lessing El Cuaderno Dorado

martes, 25 de mayo de 2010

"en el club de los problemas
en el club de los que sabemos de penas
(...)
nena, vos y yo ya no nos encontramos..."

coleccionando cosas que quisiera que fueran y que seguro no serán nunca... Mejor debería decir "personas".

"tengo tres amigos que están igual que yo y a veces dicen la verdad"

"oshee, es que esto no se me pasa..."

que no antuán, que no.

lunes, 17 de mayo de 2010

Obvio que me re putearon, como era de esperarse, y a mí me sabe a mierda tener la edad que tengo y "toda la vida por delante" y un lugar al que llegar porque "en lo que sea pero el mejor", y un montón de cosas que demostrarle al mundo entero porque la vida es así y el hedonismo es un pecado en la católica religión de nuestra solapada patria.

Apostemos y amén.

miércoles, 12 de mayo de 2010

y si...................................................................................................................................................................?

Nervioooosss

sábado, 8 de mayo de 2010

Navegando me encontré....

"Nenhum vento sopra a favor de quem não sabe para onde ir." (Sêneca)

martes, 4 de mayo de 2010

Y de pronto sucede que la vida se pone seria y yo tengo un miedo inmenso. Cualquier decisión resulta aterradora y el lenguaje poético se viene abajo cuando se trata de vivir y hacerse cargo. "Entre la espada y la pared". Me paniqueo. Me parece que soy muy chica para asumir una cosa así como a mí misma pero agachar la cabeza y regresar y seguir me parece que puede sumirme en una depresión profunda. Siento que mi tipo de inteligencia no sirve para nada, que mis supuestas habilidades son mentiras producto de algún otro tipo de encanto igualmente inútil. No puedo creer que haya algo más oscuro que los diez y seis años, esa tranquilidad que supuestamente vino con los veintiuno empieza a desaparecer. Cada factor parece hacer las cosas más difíciles.

domingo, 18 de abril de 2010

"... A la mayoría de las personas se les enseña a leer sólo para su propia comodidad, como si se les enseñara a contar para que puedan comprobar las cuentas y no ser engañados. Pero del leer como noble ejercicio intelectual no tienen idea; además, sólo hay una cosa que se pueda llamar leer en el más alto sentido de la palabra: no aquello que nos adormece narcotizando nuestros más altos sentimientos, sino aquello a lo que hay que acercarse de puntillas, aquello a lo que dedicamos nuestras mejores horas de vigilia." Thoreau, Walden

miércoles, 14 de abril de 2010

Cómo es de horrible cuando uno termina un monólogo en el que se esforzó mucho por hacerse entender y espera una respuesta, una reacción, algo... y la otra persona se queda nula y decide no volver a hablar en lo que queda del encuentro

martes, 13 de abril de 2010

martes. puré de zapallo con romero.

viernes, 9 de abril de 2010

Era el insomnio desconocido para mí hasta antes de llegar a esta ciudad. Y ahora yazco acá, dos y media de la mañana, con unas ganas terribles de conciliar el sueño y una imposibilidad inexplicable. Ojalá fuera la primera noche que pasa... pero no.

miércoles, 7 de abril de 2010

no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
no seas neurótica.
"Lo que no marcha bien con Julia y conmigo es muy simple: somos el tipo de la amante en una época en que eso ya ha pasado." D. Lessing

martes, 6 de abril de 2010

Me despisté. De pronto no entiendo bien qué vine a hacer acá. Está bueno, sin duda, no me quejo. Pero no entiendo en qué se me pasan los días. Soy incapaz de levantarme antes de las 11 de la mañana y claro, por ende, incapaz de acostarme antes de las 2 de la mañana. He leído, sí, muchísimo. He visto pelis, también. He tocado. He hecho un par de maquetas y he aclarado más o menos qué quiero hacer. ¿Pero qué estoy haciendo? Me da risa cuando me preguntan ¿y tú qué haces acá? Ante lo cual no sé muy bien qué responder. No quiero decir que estudio arquitectura porque eso hace que se de por hecho un montón de cosas que no son ciertas. Me encantaría decir que estudio escenografía pero no alcanza a ser cierto. Si respondiera por el enfoque de mis lecturas y actividades últimamente diría que estudio cine, pero tampoco es cierto. Así que me río y respondo algo tipo "entre otras cosas toco violín y quiero hacer escenografía". Me acuerdo entonces de ti y del "en su tiempo libre estudia derecho" y quisiera que estuvieras acá para sólo tocar y tocar y por fin aceptar que la música me gusta más de lo que mamá quiso que aceptara. De todos modos lo visual también sigue ahí. Me obligo a producir, al menos en sketch. Y voy descubriendo que no lo hago tan mal y, sobre todo, que lo disfruto mucho. Pero siempre está el peso de lo "real" y cierta responsabilidad ética que me enloquece un poco... Estoy viviendo de mamá y me siento medio falsa pensando "bueno, ya, pronto... que me de un añito más y empezaré a producir y a demostrarles que tenía algo de razón..." Pero la culpa sigue ahí. Claro, luego hablo con alguien que tiene 28 y aún le mandan dinero y me da risa, porque yo apenas empiezo la década y, en teoría, sigue siendo una edad medianamente decente -según las costumbres- para que me mantengan... Igual me incomoda.

Ideasquemepasanporlacabeza

jueves, 25 de marzo de 2010

¿Alguien me puede pegar una cachetada y decirme qué hacer?
Sería terriblemente útil. En serio.

//

la fumadera de mi flatmate me tiene mareada y ya casi trabada. me gusta más cuando se va a trabajar.

lunes, 22 de marzo de 2010

Maldito sea el insomnio, los zancudos y los gatos que deliran de noche.
Tenía que levantarme y no pude. FUCK!

sábado, 20 de marzo de 2010

Aclarando.
Skype + una botella de vino: qué loca la posmodernidad.
Me gusta caminar por Corrientes porque es delirante y los idiomas se mezclan y uno no entiende nada.
Tengo -¡al fin!- un mate. Ahora le bajaré al café aún más.
Hoy fui a la expo de Steve McCurry que hay en el Centro Cultural Borges. Esas cosas que no pasan en Bogotá. El tipo de la librería me habló durante diez minutos sin parar sobre la obra de un artista y a mí me entró un ataque de risa. Yo en realidad sólo quería ver el libro de Víctor Chab. Luego me preguntó de qué me reía y pensó que no hablaba castellano, ya más de una vez me ha pasado que creen que no hablo castellano. Parece que es por mi lenguaje gestual.
Después de la conversación con mi madre esta mañana tengo más ganas de entrar a la universidad.
Hoy noté que sé menos Photoshop del que creo saber pero ahí voy aprendiendo.
Finalmente siento que el camino está más o menos claro y al notarlo sentí una levedad deliciosa.
Definitivamente la actividad combate el hambre. ¿Seguiré descendiendo?
Ahora -luego de la claridad- me parece más lindo tener 21 años.
Mi vecino sólo oye tres canciones en su vida, lo voy a odiar. En general el paisaje sonoro de este edificio no es muy agradable, a veces asusta. Pero el bandoneonista lo compensa todo.
Necesito comprar cuerdas pero están caras. Seguiré esperando hasta que ya las circunstancias se hagan insoportables. Hoy no me gustó como me estaba sonando el concierto, demasiado brillante.

jueves, 18 de marzo de 2010

Ansiedad.
Causas medianamente indefinidas.
El concierto en la m suena cada vez mejor.
La escenografía me apasiona.
Me rompo la cabeza con la arquitectura comercial. No logro dejarme permear mucho por el capitalismo y la lógica del mercado. Está en un punto medio entre la función, el delirio y el producto que me apaga.
La otra semana empiezan las clases. Miedo. No quiero otro taller en el que tenga que hacer vivienda o un edificio público. Pero eso es justamente lo que voy a tener que hacer. Hay algo, ALGO, que no me deja... aunque vea ciertos edificios y me parezcan increíbles, aunque admire a algunos arquitectos, aunque me emocionen espacios... Si por lo menos lograra definir la incomodidad. ¿Escala? ¿Ausencia narrativa? ¿procedimientos proyectuales? ¿representación? ¿discursos?
No lo sé. Es tan......

martes, 16 de marzo de 2010

acabo de pensar que hay cosas que puedo hacer a pesar de mí misma

viernes, 12 de marzo de 2010

laputamadre. no puede ser que la certeza resulte más angustiante que la duda.
Ayyy, qué ganas de poder aceptar su invitación. Maldita la recurrencia de imposibilidades.
La combinación del viaje y Doris Lessing me tiene en un estado de consciencia de las relaciones, las formas, las personalidades y los sucesos muy extraño. Empiezo a entender el proceso narrativo de reflexionar continuamente lo cotidiano. Una reflexión que se da en el momento justo del suceso pero también -y mucho más- a posteriori.

Si bien esta consciencia tiene mucho encanto, también lo lleva a uno a la posición de observador, excluyéndolo sutil y secretamente de la escena representada. Claro que esta condición nunca ha sido ajena a mí, y ahora que lo pienso veo que tiene mucho de herencia.

Es posible que la escenografía y su necesaria preocupación por el qué (pasa), tenga también algo que ver en esta observación continua del mundo que se me impone últimamente.

Me fragmenté. Paro.

martes, 9 de marzo de 2010

Resulta divertido -aunque un poco desalentador también- comprobar que la arquitectura es la arquitectura y los arquitectos son arquitectos "aquí y en Cafarnaúm*".

Ayer estuve en la oficina de uno. No lo conocía pero alguien me dio su correo y le escribí -un poco en busca de trabajo pero también porque está bueno conocer el medio.
Llegué y tuve que esperarlo un montón (seguro estaba haciendo alguna cosa importantísima). La secretaria, por fortuna, era muy amable. En el mismo lugar -dos pisos- parecía haber 7 u 8 oficinas. Los nombres de los arquitectos se veían en el lugar de la correspondencia y de vez en cuando entraba o salía uno. Un par me saludó, los otros pasaron de largo o me miraron sin mucha curiosidad. Yo esperaba leyendo y me parecía que reinaba ahí un ambiente de aburrimiento profundo.

Al fin llegó aquél. Un hombre de unos 50 o 55 años, envejecido un poco prematuramente. Se disculpó por la demora y me hizo seguirlo rápidamente a su oficina en el segundo piso, al fondo del corredor. No había nadie. Dijo que generalmente iban dos o tres pasantes a ayudarle pero, como era lunes, habían zafado.

Una oficina mediana, dos computadores, una mesa con un par de maquetas, planos y proyectos en las paredes, algunos libros. Nada impresionante. Empezó a decirme que en realidad trabajo no podía ofrecerme. Que los pasantes que tenía no eran pagos y además yo estaba apenas en tercer año, así que iba a ser muy difícil conseguir algo. Dijo que tampoco tenía mucho trabajo pero que si quería pasar a la oficina a ayudar era bienvenida. Lo rodeaba un aire de fracaso, como el de tantos arquitectos que conozco. Como si tuviera escrito en la frente: "me hubiera gustado ser mucho más de lo que soy". Me contó que había estado varias veces en Bogotá, que le gustaba mucho y que había pasado unos tres años atrás por mi universidad pero no tenía conocidos allá, sólo en universidades privadas. Le ofrecí contactarlo con alguien si algún día regresaba y me agradeció con un tono de fingido interés.

Luego le pregunté sobre la cátedra. Me había dicho que era profesor en una, justo en la que yo debo ver, entonces merecía la pregunta. Me mostró un libro del año pasado que celebraba no sé cuántos años del taller. Tenía algunos proyectos de los profesores y otros de estudiantes de varios años. Lo miré disimulando débilmente mi falta de emoción al respecto: vivienda multifamiliar, intervención urbana, una facultad de arquitectura... Lo de siempre. Me preguntó si la escala era la misma en el tercer año en Bogotá y le respondí que sí -preguntándome si en algún lugar la cosa será distinta.

Luego volvió al tema del trabajo y se disculpó una vez más por no poder ofrecerme nada.
-Igual les queda muy difícil cuando vienen-, advirtió, tratando de convencerme de que era mejor concentrarme en los estudios. Le pregunté qué quería decir con vienen y me explicó que parecía que la UBA era más exigente que las universidades colombianas. Yo no respondí, pensando que de todas maneras la Nacional tiene fama de ser mucho más pesada que las privadas así que quizás no me de tan duro.

Finalmente le agradecí, agotada y con ganas de irme, pues su indirecta y vieja manera de coquetear ya me tenía un poco harta, aunque entendía que lo hacía casi inconscientemente porque es un arquitecto más y un viejo más. Le pregunté cómo llegar a la FADU, le sugerí que me llamara si tenía algún concurso que hacer y salí a caminar nuevamente por Belgrano, disfrutando de las calles llenas de árboles altísimos.

Mi falta de interés arquitectónico ya no encuentra excusas. No, no es la escuela.
Para el curso de escenografía debo hacer un trabajo sobre Casa Tomada, de Cortázar. Nos pidieron que lo leyéramos no más de dos veces y en una hoja de papel plasmáramos lo que nos hacía sentir. Yo lo leí y reflexioné un momento. Ante todo era claustrofobia pero había algo más que no lograba descifrar. Finalmente caí en cuenta: era aquél sueño que tenía una y otra vez de pequeña. Un sueño que nunca he sido capaz de describir completamente: una presencia y una voz que no dice nada, sólo emite un sonido continuo, lento y gutural. La angustia que me producía era asfixiante. Nada histérico, nada de pánico pero sí un desespero profundo.

El cuento, el sueño y la arquitectura, tres situaciones en las que triunfa aquel ser burlón y maligno que me observaba -sin tener cara- con una sonrisa cínica, pasiva y pervertida.

viernes, 19 de febrero de 2010

PÁNICOPÁNICOPÁNICOPÁNICOPÁNICOPÁNICOPÁNICOPÁNICO

jueves, 18 de febrero de 2010

Conversaciones:

-: (...)
22:05 Eso se traduce en q te acosaste a ti misma
El resto sigue igual
Yo: qué resto?
22:06 -: El planeta entero

aw.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Siguiendo con Doris Lessing pienso que no he tenido nunca una conversación tan sincera como esa particular entre Anna y Tommy. Evidentemente me siento en el papel del chico adolescente que se niega a aceptar que todo sea simplemente "una etapa" y bla, bla... Pero más allá de eso caí en cuenta de que no he sido nunca capaz de "explorar" al otro en una conversación medianamente profunda -cuando se trata de alguien considerablemente mayor, pues con él, en cambio, tal vez iba demasiado lejos-. La posibilidad de "poner el dedo en la llaga" o de hacer ciertas preguntas con demasiada sinceridad me ha parecido indecorosa, o cruel; quizás irrespetuosa con personas que ya no están precisamente en "una etapa" y cuestionarlos parece, en definitiva, atentar contra una serie de decisiones encadenadas durante años. De todos modos mi madre no me soporta porque opina que critico en exceso su vida... qué tal que lo hiciera deliberadamente.

lunes, 15 de febrero de 2010

Una semana. Nervios mal. Ansiedad. Odio ese momento antes de salir que es eterno...

domingo, 7 de febrero de 2010

O le pasó algo o es un absoluto hijo de puta (sin ofender a las damas).
Y tristemente me parece más probable la segunda.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Feminidad trastornada.
Al mapa de Medellín que tengo le faltan muchos barrios.
La ciudad es sobrevolada por helicópteros cada noche.
Ella dice que las balaceras que se oyen en los barrios orientales ya no son de pistolitas sino de armas largas. (Y ella sabe).
Ella me produce curiosidad pero no me atrevo a preguntar mucho.
El concierto "ya empezó a sonar". Qué alegría.
Me concentro en respirar para que el dolor en la cintura no me agote. De nuevo: feminidad trastornada.
Sólo quedan 20 días -un montón.
Hoy se me ocurrió que lo que me molesta de la arquitectura es que me engañó. AUTOENGAÑO. Supuse una estructura mental que siento terriblemente lejos.
No soy la única loca que estudia esto porque quiere hacer cualquier otra cosa.
Ayer me propusieron trabajar de manager cuando regrese... puraproducción. oh yeah.
Hablar con él es como tirar piedritas a lo lejos. A veces escuchas que cayó, a veces cae en el agua y genera ondas, a veces no tienes idea y no hay respuesta.
Después de comprar el pasaje pensé que 12 días es muy poco para resolver-me Btá.
Me invitó al avión diciendo: "si te vas en bus llegás al borde del suicidio".
Me hacen falta cuatro chicos y pi.
"Two and a Half Men" es originalmente algo de Dostoiewski. Lo nombra Doris Lessing pero no logro encontrarlo fuera de ahí.
Sobre la puerta hay colgada una foto de Frida Kahlo que me gusta mucho.
Esto podría ser una colección de "tweets".

lunes, 1 de febrero de 2010

Dándome duro sin drama por primera vez. Basta de girar.

domingo, 31 de enero de 2010

Hay gente con la que se puede ser linda pero no demasiado =/

sábado, 30 de enero de 2010

del deseo de un clímax (que puede ser blanco)

Todo el misterio del placer en el cuerpo de una mujer yace en la intensidad de la pulsación que procede del orgasmo. A veces es lenta, una -dos- tres, tres palpitaciones que entonces, proyectan un licor ardiente y helado al mismo tiempo que se expande por todo el cuerpo.
Si la palpitación es débil, sorda, el placer es como una ola que se extiende suavemente. La vaina del éxtasis estalla con más o menos energía; cuando es muy elevada, su vibración recorre todos los nervios y todas las células, se transmite a todas y cada una de las porciones del cuerpo. Si la palpitación es intensa, el ritmo y el tiempo son más lentos, y el placer es más duradero. Como flechas de carne elecrizante, una segunda ola de placer se sobrepone a la primera y, acto seguido, una tercera que roza las fibras nerviosas, y ahora, ésta recorre el cuerpo entero igual que una corriente eléctrica. Un arco iris de colores queda estampado en los párpados. Una espuma musical invade los oídos. Es el gong del orgasmo. Algunas veces la mujer sólo siente su cuerpo como si fuese un instrumento tocado con sordina. Otras veces, en cambio, alcanza un clímax que parece que jamás podrá ser sobrepasado. ¡Son tan variados los clímax! Algunos son causados por la ternura, otros, por el deseo, y los hay que son fruto de una palabra o una imagen percibida durante el día. A veces el día mismo exige un clímax, días de sensaciones acumuladas y de sentimientos inexpresados. Hay días que no culminan en un clímax, cuando el cuerpo está dormido o sueña otra clase de sueños. También hay días en que el clímax no es placentero, sino que es dolor, celos, terror, angustia. Y hay días en que el clímax se manifiesta en la creación: un clímax blanco. La revolución es otra clase de clímax. Y la santidad, otra.

Anaïs Nin

viernes, 29 de enero de 2010

Como viajar siempre me hace escribir decidí abrir otro espacio-basura.

Podría vivir en esta casa con gusto. De hecho me hubiera gustado vivir en casa de músicos. Probablemente me afectaría tres veces más la luna llena ¿y qué? Estos días mis actividades se limitan bastante, el sonido del piano reviviendo a Chopin ayuda a que el asunto no se vuelva tedioso.

Me preguntaba hace poco -será la inactividad- si convencerme de un camino y seguirlo con firmeza sea inconveniente tan pronto. Pero es que es tal el despilfarro de energía dispersa que me asusto. Y luego viene Doris Lessing a reforzar el miedo y peor.

Tengo cuadernitos tan llenos de nada, pero escribir se vuelve una necesidad y aquella mala maña de papá también.

Encuentro fragmentos recientes:

"En realidad me gustaría ser como él. Y cuando pensé "él" me refería al señor que está en una silla de aropuerto esperando la hora para entrar a la sala mientras un lustrabotas le brilla los zapatos de cuero. Luego pensé en Iwan, que podría perfectamente ser este señor, aunque no lo imagino dejándose lustrar sus zapatos bonitos de un colombiano cualquiera, con su total desconocimiento del castellano...
Hoy me gustaría verlo. Hoy -sólo hoy- me hace falta su sonrisa amable y desubicada de extranjero irremediable. Me pregunto si a los 33 yo también diré que tuve una relación que duró ocho años y viajaré por el mundo delirantemente. Confieso que me encantaría pero ¿seré demasiado femenina para el asunto?

[...]

El problema es que he perdido la capacidad de hacer ficciones, de ponerme en el lugar de- [...].

Y al otro día, leyendo a Doris Lessing, me encuentro:

No obstante, soy incapaz de escribir la única clase de novela que me interesa: un libro dotado de una pasión intelectual o moral tan fuerte que pueda crear un orden, una nueva manera de ver la vida. Ello se debe, sin duda alguna, a que me he desparramado en exceso. He decidido no volver a escribir una novela. Tengo cincuenta "temas" sobre los que podría escribir, y todos serían suficientemente aptos. [...]. Yo sólo poseo una de las menos importantes cualidades necesarias para escribir: la curiosidad. Es la curiosidad del periodista. Sufro tormentos de frustración y de deficiencia en razón de la imposibilidad de introducirme en las áreas de la vida que mi modo de vivir, mi educación, mi rexo, ideas políticas y diferencias de clase, me prohíben.