martes, 4 de mayo de 2010

Y de pronto sucede que la vida se pone seria y yo tengo un miedo inmenso. Cualquier decisión resulta aterradora y el lenguaje poético se viene abajo cuando se trata de vivir y hacerse cargo. "Entre la espada y la pared". Me paniqueo. Me parece que soy muy chica para asumir una cosa así como a mí misma pero agachar la cabeza y regresar y seguir me parece que puede sumirme en una depresión profunda. Siento que mi tipo de inteligencia no sirve para nada, que mis supuestas habilidades son mentiras producto de algún otro tipo de encanto igualmente inútil. No puedo creer que haya algo más oscuro que los diez y seis años, esa tranquilidad que supuestamente vino con los veintiuno empieza a desaparecer. Cada factor parece hacer las cosas más difíciles.

1 comentario:

  1. A veces no se sabe qué pensar y, mucho menos, qué hacer.

    A veces esa inteligencia superior que se me adjudica, parece más fuente de obligaciones que una ayuda

    A veces no sé sí mi "todo a la vez" es una habilidad o una sofisticada forma de dispersión quita- tiempo.



    En cambio, siempre sé que tu inteligencia, tus habilidades y tu encanto te llevarán a dónde quieres.. con más o menos rodeos, pero irás. Sin duda, con certeza.Y sí sirve.. lo que pasa es que, por lo pronto, estás en etapa preparatoria, chiquilla. (y chiquilla subrayado).


    Es más fácil prever el "éxito" ajeno que el propio, creo.

    Pero no te enredes chiquilla, que puede que no sepas que hacer con un zapallo y tengas riesgo de que se te inunde el apartamenteo.. pero sabes de otras cosas, más chéveres, más díficiles e infinitamente más lindas.

    Voto porque aprendas a cocinar el zapallo y a cerrar las llaves antes de irte.. sino, dando saltos de euforia, por acá te espero (o en Lisboa sí algo extraordinario ocurre).


    Besos, te quiero, mucho.

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