martes, 8 de febrero de 2011

Heces/Martessuicida

No es de tarde ni es Lima, tampoco llueve pero igual
"...no
tengo ganas de vivir, corazón.
Esta tarde es dulce.  Por qué no ha de ser?
Viste de gracia y pena; viste de mujer.



Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su "No seas así!"



Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con óleos quemantes el punto final.



Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.



Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.



Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón!"

sábado, 1 de enero de 2011

No creo que haya algo que odie más que el primero de enero.

El primero de enero y mis ganas de matar.

Toda clase de intentos literarios-musicales por hacerlo más ameno. Veintiocho grados centígrados y el ventilador zumbando de aquí para allá en una negación sin tregua.

El cuarto parece un centro de refugiados y lo que menos quiero en el mundo es cocinar.

Insoportablididades frívolas.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ayer finalmente fui a escuchar al grupo aquel. Emociona mucho más en vivo que en las grabaciones del Myspace. El recital era en un lugarcito en San Telmo del cual amé todo: los dueños, la casa, el nombre, las mesas, las fotos en la pared...

Tuve la mejor compañía. Uno de los -¿pocos?- argentinos con quienes puedo hablar sin parar durante horas y reír mucho que, aunque como buen porteño me preguntó si podía darme un beso la primera vez que salimos, no tuvo problema en aceptar que no y seguir saliendo conmigo como un ser humano. Fue una noche muy linda en la que dejé de lado por unas horas la asquerosa telenovela colombiana que ocupa mi mente y mi tiempo últimamente, de la que ya estoy completamente harta.

Al salir de ahí caminamos por la 9 de Julio hasta Avenida de Mayo y nos encontramos con el festival de la milonga: media noche, una tarima en medio de la avenida y muchas parejas bailando en la calle. Imperdible, nos sentamos a beber una Stella de litro y a seguir charlando hasta que la lluvia y la hora pusieron punto final.

Desperté angustiada por tener que resolver el temita de la vivienda una vez más (¡basta!), y pensando en los arreglos de la parte de violín que debo terminar para mañana...

Dos imágenes me rondan con insistencia últimamente:
Una, la necesidad de apoyarme en algo/alguien: un escalón, un brazo, una muleta, el alféizar de una ventana... no puedo sola. O sí -tengo que- pero me siento agarrada con las uñas y quien creí en un momento que estaba ahí, resultó siendo Scar en la espantosa escena de El Rey León.
Dos, unas ganas profundas -que también rozan la necesidad- de saltar al agua: correr, volar y hacer que explote la piscina con mi violento aterrizaje para luego sumergirme en eso. Meterne de lleno y de cabeza, hasta los pies.

Amen.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Encuentros porteños II

Ayer volvíamos de ensayar con Serapia -yo violín en la espalda- y nos dio por entrar a un mercadito a comprar un par de cosas para alimentar nuestros no muy gloriosos cuerpos. En el lugar venden aceitunas, quesos, panes y esas cosas antojadoras y la indecisión me atacaba ligeramente. Había en el lugar siete u ocho personas, suficientes para sus estrechos pasillos en los que no hay manera de caminar de a dos paralelamente. Finalmente me acercaba a la caja preguntándome si lo que tenía en la mano era exactamente lo que quería llevar, cuando una voz femenina me llamó desde atrás: "¡Hey!". Yo me di vuelta suponiendo que había dejado caer algo y me encontré con una mujer de veintitantos años que empujaba un cochecito de bebé.
-¿Sos violinista?-, me preguntó.
-Sí.- Respondí automática, como si nunca lo hubiera dudado...
-¿Y con quién estudiás?-, insistió.
-No, no estoy estudiando ahora.
-¿Por qué?- repuso con cara de extrañada.
-Pues....

Y ahí entré a relatar brevemente la historia, mi condición de extranjera y demás...

-Si querés te recomiendo un profesor- volvió a lanzar. -¿Estás laburando? ¿Estudiaste técnica? Toco en un grupo y es posible que en un tiempo necesiten un violinista, nos presentamos el once de diciembre, vení. Dame tus datos, te doy los míos...- Y ta, ta, ta, ta, disparaba sin parar, penetrante, seductora, calculadora.

Para ilustrar, el grupo es este:  http://www.myspace.com/karenautas y está buenísimo.

Y ella... bueno, me dejó un tris aturdida... ¿Soy violinista?

lunes, 2 de agosto de 2010

Y aquí estoy, con ni más ni menos que veintiún años; una segunda carrera por empezar en dos días (después de abandonar la primera que pienso que quizás algún día terminaré); próximamente casa compartida, y una urgente búsqueda de trabajo en la que una gran parte de mí lucha desesperadamente por escapar de actividades que quemen la cabeza (tipo callcenter, "meseriar", etc.) y la otra parte se pregunta: ¿entonces qué?


Mando correos delirantemente buscando una actividad un poco más divertida y de repente, en una de esas, me responden: "Estamos en la busqueda de PRODUCTORES COMERCIALES para un programa durante la mañana y otro durante la tarde". 


-¡Mierda!- es lo primero que pienso. -¿Y ahora?


Entré en pánico. ¿Productor comercial? ¿A quién carajos -y cómo- voy a venderle algo? y ahora estoy paralizada, preguntándome si a tan corta edad seré capaz de realizar una tarea de ese tipo, en una ciudad donde no manejo los códigos, donde no tengo muchos contactos, ¡donde no sé ni cuánto vale un minuto de pauta en radio!  Pero al tiempo me digo, -¿entonces prefieres meseriar?- y ¡no! Por supuesto que no pero... PERO 


Tengo miedo. 

miércoles, 28 de julio de 2010

Reporte de los últimos días

Hoy, por primera vez, terminé un dibujo del cual me siento plenamente satisfecha.
Me compré unos marcadores al agua maravillosos y un par de esferos.
Traduje algunas páginas de un libro y creo que no quedó mal (y le escribí a la editora preguntándole si le interesaba. Y me respondió).
Rediseñé el MySpace de Serapia myspace.com/serapiaband, y le di una vuelta al blog que hace mil tenía abandonado ( muertasdepolvo.blogspot.com ).
Estoy recuperando mi lado geek, el pensamiento lógico: entender los códigos.
He convertido a mpeg los videos del concierto de Luz Buena. Suena bien pero me permite terriblemente pensar en otra cosa mientras lo oigo.
He visto algunas películas completas y otras tantas por pedazos.
Jugué poker y gané.
Le hago caso a papá a ver si encuentro por algún lado las habilidades paisas que parecieron no crecer en mí.
Aunque podría ser mi amor platónico prefiero infinitamente que sea mi cuñado.
Me voy tranquilizando.
La arquitectura destrozó mi cabeza pero lo que no te mata te fortalece: buscando algunas piezas, ya parece que casi completo el marco.
Recupero la habilidad de ser amable y ya no coqueteo por naturaleza, incluso me cuesta.
Empiezo a estudiar la otra semana.
Y el invierno aún no me mata.
Está todo más que bien y un poco serio.

martes, 6 de julio de 2010

Fragmento de una entrevista a Alberto Manguel (enlace al final):
"-Pensa que, para além de não haver muitos leitores, a leitura está a perder terreno neste momento?
-O que está a perder terreno é a inteligência. Estamos a tornar-nos mais estúpidos porque vivemos numa sociedade na qual temos de ser consumidores para que essa sociedade sobreviva. E para ser consumidor, é preciso ser estúpido, porque uma pessoa inteligente nunca gastaria 300 euros num par de calças de ganga rasgadas. É preciso ser mesmo estúpido para isso.Essa educação da estupidez faz-se desde muito cedo, desde o jardim de infância. É preciso um esforço muito grande para diluir a inteligência das crianças, mas estamos a fazê-lo muito bem. Estamos a conseguir destruir aos poucos os sistemas educativos, éticos e morais, o valor do acto intelectual.
(...)
-O problema com a Internet é que nos dá a ilusão de possuirmos toda a informação que contém. Mas o facto de essa informação existir não significa que seja nossa. Temos de saber procurá-la, saber se é fiável ou não, saber utilizar as associações que fazemos. Podemos brincar com a Internet dias a fio, à procura de anedotas, de bocados de informação recôndita, etc. É óptimo, mas tem de haver uma actividade mental capaz de incorporar, destilar, recriar essa informação. Ora, um dos grandes problemas actuais dos bibliotecários é que os jovens que chegam às bibliotecas, e que estão habituados a utilizar a Internet para fazer uma espécie de colagem de informação, não sabem ler. Não sabem percorrer um texto para extrair aquilo que precisam, repensá-lo, dizê-lo com as suas próprias palavras, comentá-lo, associá-lo ou resumi-lo - e sobretudo, memorizá-lo -, actividades que fazem parte da leitura enquanto acto criativo. Estão habituados à ideia de que, como isso está lá e está acessível, já é deles. Não é assim.
-Isso não é mais a culpa da escola do que da Internet?
-A escola não tem culpa, é a nossa sociedade que é culpada. A escola, a universidade, deveriam ser o lugar onde a imaginação tem campo livre, onde se aprende a pensar, a reflectir, sem qualquer meta. Mas isso é algo que estamos a eliminar em todo o mundo. Estamos a transformar os centros de ensino em centros de treino. Estamos a criar escravos. Somos a primeira sociedade que entrega os seus filhos à escravidão, sem qualquer sentimento de culpa. Nesses centros de aprendizagem, estamos a criar seres humanos que não confiam nas suas próprias capacidades e que começam a acreditar que o seu único objectivo na vida é arranjar trabalho para conseguir sobreviver até chegar à reforma - que também já lhes estão a tirar. O que estamos a fazer é horrível. Não tem nada a ver com os valores da Internet, com a competência do professor, faz tudo parte de um conjunto. Somos culpados enquanto sociedade."
(Gracias Pi)