Como viajar siempre me hace escribir decidí abrir otro espacio-basura.
Podría vivir en esta casa con gusto. De hecho me hubiera gustado vivir en casa de músicos. Probablemente me afectaría tres veces más la luna llena ¿y qué? Estos días mis actividades se limitan bastante, el sonido del piano reviviendo a Chopin ayuda a que el asunto no se vuelva tedioso.
Me preguntaba hace poco -será la inactividad- si convencerme de un camino y seguirlo con firmeza sea inconveniente tan pronto. Pero es que es tal el despilfarro de energía dispersa que me asusto. Y luego viene Doris Lessing a reforzar el miedo y peor.
Tengo cuadernitos tan llenos de nada, pero escribir se vuelve una necesidad y aquella mala maña de papá también.
Encuentro fragmentos recientes:
"En realidad me gustaría ser como él. Y cuando pensé "él" me refería al señor que está en una silla de aropuerto esperando la hora para entrar a la sala mientras un lustrabotas le brilla los zapatos de cuero. Luego pensé en Iwan, que podría perfectamente ser este señor, aunque no lo imagino dejándose lustrar sus zapatos bonitos de un colombiano cualquiera, con su total desconocimiento del castellano...
Hoy me gustaría verlo. Hoy -sólo hoy- me hace falta su sonrisa amable y desubicada de extranjero irremediable. Me pregunto si a los 33 yo también diré que tuve una relación que duró ocho años y viajaré por el mundo delirantemente. Confieso que me encantaría pero ¿seré demasiado femenina para el asunto?
[...]
El problema es que he perdido la capacidad de hacer ficciones, de ponerme en el lugar de- [...].
Y al otro día, leyendo a Doris Lessing, me encuentro:
Podría vivir en esta casa con gusto. De hecho me hubiera gustado vivir en casa de músicos. Probablemente me afectaría tres veces más la luna llena ¿y qué? Estos días mis actividades se limitan bastante, el sonido del piano reviviendo a Chopin ayuda a que el asunto no se vuelva tedioso.
Me preguntaba hace poco -será la inactividad- si convencerme de un camino y seguirlo con firmeza sea inconveniente tan pronto. Pero es que es tal el despilfarro de energía dispersa que me asusto. Y luego viene Doris Lessing a reforzar el miedo y peor.
Tengo cuadernitos tan llenos de nada, pero escribir se vuelve una necesidad y aquella mala maña de papá también.
Encuentro fragmentos recientes:
"En realidad me gustaría ser como él. Y cuando pensé "él" me refería al señor que está en una silla de aropuerto esperando la hora para entrar a la sala mientras un lustrabotas le brilla los zapatos de cuero. Luego pensé en Iwan, que podría perfectamente ser este señor, aunque no lo imagino dejándose lustrar sus zapatos bonitos de un colombiano cualquiera, con su total desconocimiento del castellano...
Hoy me gustaría verlo. Hoy -sólo hoy- me hace falta su sonrisa amable y desubicada de extranjero irremediable. Me pregunto si a los 33 yo también diré que tuve una relación que duró ocho años y viajaré por el mundo delirantemente. Confieso que me encantaría pero ¿seré demasiado femenina para el asunto?
[...]
El problema es que he perdido la capacidad de hacer ficciones, de ponerme en el lugar de- [...].
Y al otro día, leyendo a Doris Lessing, me encuentro:
No obstante, soy incapaz de escribir la única clase de novela que me interesa: un libro dotado de una pasión intelectual o moral tan fuerte que pueda crear un orden, una nueva manera de ver la vida. Ello se debe, sin duda alguna, a que me he desparramado en exceso. He decidido no volver a escribir una novela. Tengo cincuenta "temas" sobre los que podría escribir, y todos serían suficientemente aptos. [...]. Yo sólo poseo una de las menos importantes cualidades necesarias para escribir: la curiosidad. Es la curiosidad del periodista. Sufro tormentos de frustración y de deficiencia en razón de la imposibilidad de introducirme en las áreas de la vida que mi modo de vivir, mi educación, mi rexo, ideas políticas y diferencias de clase, me prohíben.
El cuaderno dorado?
ResponderEliminares tan egocentrista... pero sentí tanta identificación con Ana... en algún momento me pareció vernos, a tí y a mi, conversando.. tan llenas de sobreentendidos y miradas comunicantes!.
En la ventana similar a ésta, hace unos años, "discutimos" el asunto de los límites... la educación es un límite? (sí y no, no y sí).
... creo que, en últimas, es un "mal necesario".
Besos