martes, 22 de marzo de 2011

Hoy no me siento de dieciocho ni de treinta y cinco No quiero vivir ni aquí ni allá
No logro escribir -no quiero- lo que debo pero tampoco tengo ganas de callarme en blanco de hoja que me atraganta
Hoy duelo de ausencia de ausencias Miro por la media ventana abierta de proporción absurda y veo dos palomas que duermen al sol adornadas con cables de luz Una estira las alas en un gesto de gato desperezándose y otra vez se queda quietecita La otra me hace pensar en un obrero que duerme una siesta cálida después del almuerzo
Suena a lo lejos la máquina que Andrés dice que es un animal y que todos sabemos que no lo es aunque lo diga tan convencido
Hoy quiero destrozar el lenguaje y escribir como no se debe en donde no se debe
Pienso en Tomás González y entonces -como siempre- pienso también en papá Son inseparables Quiero leerlo
Quiero y Pienso Parece que no hay más Tan básica que soy

No hay comentarios:

Publicar un comentario